martes, 4 de noviembre de 2008

Hay comentarios que se merecen un post...

Después de leer los últimos comentarios (cosa que agradezco sobremanera, no sabeis cuanto...) en el post que dejé ayer lunes 3 de noviembre, me disponía corresponder las afirmaciones sinceras, creo yo, respecto a la filiación o no como creyente o descreído y, me di cuenta, que las palabras me faltan para expresarme. Pretendía resolver el dilema con una frase apocrifante (con perdón de la RAE) tal como "O las ideas son demasiado grandes o las palabras demasiado pequeñas para hablar de lo que creo..." y me di cuenta que bien valía un post.
Hay determinadas cosas que, una vez expresadas, són diáfanas, preclaras, y que me llena de orgullo haber compartido con alguien porque su mera expresión me llenan.
Pero a veces, se me hace trabajoso poder encontrar, no ya las frases, sino las meras palabras para poder nombrar o adjetivar temas demasiado complejos: es en esos momentos que me gustaría poder disponer de un Sócrates (un dia he de hacerle justicia...) particular para ayudarme a parir y verbalizar esas ideas.
Mi idea de lo que la gente llama "Dios" o divinidad o muerte es tan infinitamente diferente, que el mero hecho de encasillarme en una palabra coarta mi idea, corrompiéndola. A veces, cuando me siento a ver una puesta de sol, levanto la vista al cielo para reseguir con la mirada la constelación de Orión, o cuando me maravillo con la respuesta de un niño, me doy cuenta que puede haber una intención o un propósito detrás de todo... o simplemente la nada más absoluta, tan rotunda que despoja mi credulidad y me hace pensar que una obra así, tan pormenorizada y majestuosa no puede ser fruto de intelecto alguno.
Sinceramente:
Yo

5 comentarios:

Clares dijo...

La contemplación de la belleza como la consideración de ciertos misterios de la bondad humana, como los momentos en que una persona se siente perdida, precaria, dolida y amenazada, nos lleva a pensar que algo tiene que haber. Sinceramente no lo sé. Decía Máximo: "Antes no creía en nada, ahora ni eso". Sorprendente, pero coincide en algo con lo que tú dices, en cierto modo. Así que en la ignorancia yo, por lo menos, tomo una postura, que no sé si será definitiva, pero que mantengo. Te diré algo personal: en realidad vivo como si existiera Dios, pero pienso como si no existiera. Y tampoco esto sé muy bien qué repercusiones puede tener en la vida.

Mameluco dijo...

Yo sé que soy ateo porque pienso más en Dios que los creyentes. Me revelo ante la idea de premeditación y alevosía.
Yo siempre digo que deje de creer en Dios contemplando las estrellas. Usted ha hecho referencia a la constelación de Orión. Precisamente el libro que leí la nombraba. Era "Cosmos" de Carl Sagan. Había visto la serie de pequeño y en la edad en que uno duda (los 14 años) la repusieron, y me compré el libro. Lo leí un verano y contemplé las estrellas, el cielo, lo infinito, y nosotros en el borde, en la orilla del océano cósmico. No le vi sentido a una inteligencia que moviese todo eso. Ni primer motor ni nada. Mi respuesta fue inversa a la suya. Yo llegué al ateísmo por la belleza.
Por mis estudios -soy geólogo- comprendo levemente como se forma un cristal de cuarzo o una esmeralda, o una montaña, o un fósil o la playa por las que se pone ese Sol, una estrella que forma los átomos de los que estamos formados, y que forma las puestas que usted dice.
Simplifico mucho, claro. Pero todo lo que se rige por una ley predecible, mesurable, alejada de toda trancendentalidad, es de una belleza tal que la Naturaleza no necesita Dios ni dioses, ni inteligencias superiores.

Ser ateo materialista y mecanicista no excluye la belleza. La ensalza. La nada es lo que aún no se comprende. Eso es lo que sería Dios si existiese, pero ya mismo, más tarde o más temprano, se sabrá más.

Vaya rollos que meto...

Quicus Magnificus dijo...

Si existe Dios no necesita intermediarios.

Es más, no me creo absolutamente a nadie que me diga que él entiende o transmite la palabra de Dios y que su interpretación es la verdadera. Menos aún me creo a quien transmite esas palabras con un rictus de odio o de no comer la fibra suficiente - que se han saltado su bífidus o su especial K.-

Cualquier "ente" que fuese tan grande no necesitaría de estos enviados de pacotilla, ergo, son falsos profetas, autoproclamados portadores de la palabra de algo que les supera y que no entienden.


Y la postura más adecuada para un creyente racional sería la de Darwin -leer sus obras y su biografía es todo un hallazgo-, sus dudas no le impidieron seguir buscando la verdad científica, a pesar de las burlas y las amenazas.

Yo dudo entre ser ateo o agnóstico, y si tuviese que creer en algo sería en el Dios del Mar o en el Monstruo de Espagueti Volador
http://es.wikipedia.org/wiki/Pastafarismo

Saludos

Oshimatoti dijo...

Mmmm, sin duda me podría hacer pastafari, sólo por hacer la comunión y comerme un buen plato de Dios cada domingo...
Salud

mobesse dijo...

El que dijo que antes no cría en nada y "ahora", ni eso era Chumy Chumez. No le quitemos el mérito.

Por lo demás este debate ya tiene algunos años. Yo creo que Dios es un "a priori" que se ha quedado obsoleto. Bueno, no; todavía sirve para montar guerras.